Vamos a reflexionar, ea, que hoy me encuentro taciturno y me apetece reflexionar despotricar contra alguien (nadie puede negar que para esto último Internet, y más concretamente los blogs, son la panacea)
Total, que venía escuchando esta tarde a Gemma Nierga en La Ventana de la SER, en su habitual tertulia lationamericana de los martes con Boris Izaguirre, Álvaro Vargas Llosa, Jorge Lanata y Santiago Roncagliolo y, ¡cómo no!, en estas fechas, conversaban acerca de las elecciones.
Hace tiempo que lo llevo pensando y hoy me ha llamado poderosamente la atención el hecho de que todos los contertulios coincidían en un mismo punto, aún sin darse cuenta. Y este no es otro que la necesidad de los políticos de hacer llegar sus propuestas a los electores y de mostrar los logros obtenidos anteriormente.
En el caso de Zapatero, durante su legislatura como presidente, y en el caso de Marianín... 
Me parece un hecho desconcertante. En mi opinión, deberían ser los propios ciudadanos quienes se interesaran por las acciones de los políticos más influyentes del país y votar en consecuencia.
Pero no, no es el caso. A la gente le da igual la política, le encanta quejarse y decir que los políticos son unos mentirosos, etc. Oiga, me digo, algunos sí y otros no. ¡Que para generalizar ya estoy yo!
Lo que no puede ser es que, por poner un ejemplo, gente corrupta con cargos pendientes siga siendo reelegida para cargos públicos.
Porque claro y a lo que voy, luego llega la hora de votar y como no nadie sabe realmente nada sobre nada ni nadie y menos de los políticos, en el mejor de los casos, algunos votan por convicciones, en el peor, se dejan influir por algún medio de comunicación. Y ya en el colmo de la paupérrima inteligencia, por uno especialmente sesgado y manipulador (vease a los lectores del MUNDO y oyentes de la COPE como ejemplo de detritus intelectual), votando a cualquier gilipollas Marianín por simpatía o, por algo peor, tal como la irracional sensación de pertenencia a un grupo determinado (maldita la hora en que alguien inventó el posesivo mío/s)
Y a qué conclusión me lleva esto: la mayor parte de la población es ignorante, rallando la estupidez. ¿Qué podemos esperar pues de los votantes, que representan a la mayor parte de la población?
La respueta está clara: estupidez e ignorancia, ignorancia y estupidez. Es decir, los votantes apestan, Y sí, amiguetes, casi todos los políticos también, pero claro, la culpa es de los que les votan.
Ejemplo claro de esto último: Todo aquel votante de la Comunidad de Madrid que votara a Mein Führer Esperanza Aguirre y ahora clama por hospitales públicos. Pero bueno... me pregunto yo: ¿qué esperabáis? O más claro aún... ¿sois gilipollas?
De hecho, los propios políticos lo corroboran afirmando que a ellos sólo les importa el pueblo (demagogia donde la haya, por otra parte), dando a entender que el pueblo es estúpido y, sabéis qué, me doy cuenta de que tienen razón. Sólo así se entienden algunas cosas.
Sólo así se entiende que este sujeto pueda acabar como presidente del país.

¡Yo me quiero hacer apátrida!
Posted by Jarvis